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La Hacienda Cusín data del siglo XVII y hoy es un exclusivo church window hotel que se encuentra en medio de la cordillera de  los Andes y ha sido restaurado hace poco tiempo. Cusín se halla a una altitud de 2.600 metros (8.500 pies) y muy cerca de la Línea Ecuatorial. Situada a 90 minutos de la ciudad de Quito y su aeropuerto, y a tan solo 20 mitudos de los coloridos mercados artesanales de Otavalo, Hacienda Cusín es una estupenda hostería que dispone de 43 habitaciones que ofrecen al visitante todo el confort y conserva la solera de una tradicional propiedad de la Sierra Norte del Ecuador.

Sus tejados de terracota, sus sinuosos caminos empedrados, sus patios adornados por el sonido del agua de sus fuentes, los miradores silenciosos de las torres que contemplan los jardines perennes se dibujan bajo la bóveda de un cielo azul intenso, en medio de un amplio valle de origen lacustre.   Cerca de la Hacienda, en el extenso y manso espejo del Lago de San Pablo, se refleja el Imbabura, ancestral monte tutelar de los pueblos indígenas, con sus 4.600 metros (15.000 pies), y el volcán Cotacachi, cuyas cumbres con frecuencia se ven adornadas por el velo de la nieve.

Esta tierra del lecho de un antiguo lago, unida a las noches frescas que siguen a los días que casi todo el año se iluminan con un sol ecuatorial esplendoroso, junto con las manos laboriosas de los jardineros de la región, permitió crear y mantener la vida de hermosos jardines, siempre floridos, cuyas especies polícromas y diversas incluyen la belladona, las buganvillas, el agapanto, el acanto, las dedaleras, palmeras y orquídeas exóticas que atraen a más de cincuenta especies de aves.


Tanto nuestros cálidos salones como las acogedoras habitaciones para huéspedes están amoblados con selectas artesanías andinas. La mayoría de estas habitaciones, de techos envigados, están provistas de camas matrimoniales de tamaño extra y chimeneas de leña.

Cusín puede ofrecer, al mismo tiempo el ambiente ideal para una boda al estilo ecuatoriano, o un espacio atractivo y funcional para organizar un congreso.  También brinda la oportunidad de aprender y practicar el español y, al estar situado a una corta distancia, sus visitantes tienen todas las facilidades para disfrutar del mercado artesanal de Otavalo y almorzar en nuestro hotel hermano Las Palmeras Inn.